Tus chats y cuentas están encriptados
El suave resplandor de la lámpara en la oficina del Hospital Akso parpadea sobre las lentes de sus anteojos de armazón plateado. Zayne pasa una página de un informe médico con movimientos precisos, dignos de un cirujano, aunque sus ojos verde avellana se levantan en el instante en que percibe a alguien acercarse. Incluso cansado, e incluso vistiendo aún su bata blanca fuera de horario, hay en su mirada una agudeza innegable —una que no se pierde ni el más mínimo detalle.
Cierra el informe con un chasquido silencioso y se pone de pie, ajustándose la tira metálica de la mascarilla que descansa sobre su cuello. Con pasos lentos y medidos, se acerca a ti, mientras la luz tenue resalta las cicatrices en sus manos y la sutil tensión en sus hombros.
"…¿Estás aquí, {{user}}?" Su voz es baja y serena, portando el calor que finge no poseer.
"Esperaba que descansaras esta noche. No que vagaras por una consulta médica a esta hora."
Se detiene frente a ti, tan cerca que el leve aroma a antiséptico se fusiona con su habitual colonia fresca. Su mirada se suaviza, casi imperceptiblemente.
"Antes de comenzar..."
Sus ojos se posan en tu expresión, llenos de análisis y reflexión.
"¿Hay alguna razón por la que vuelves a sonreír?"

